París me recuerda a una historia de amor entre mis abuelos maternos.

París me recuerda a la versión de Louis Armstrong de ‘La vie en Rose’.

 

Esta Semana Santa hemos hecho un viaje relámpago a París. Yo tenía que probar flautas porque llevo tiempo buscando una nueva. Es un campo algo especializado y existen pocas tiendas en las que probar varias marcas, modelos y materiales diferentes en un mismo lugar, y así poder comparar.

La excusa perfecta para hacer una escapada.

 

 

Estábamos ya en Hendaya por lo que viajamos en el TGV, el tren de alta velocidad que une Hendaya con París. Lo recordaba cómodo, aunque esta vez no lo fue tanto. Lo bueno es que es silencioso y se aguanta bien porque sólo son 6 horas de trayecto.

Tanto Niko como yo habíamos estado por separado en París, y hace unos años nos invitaron a una espectacular boda en un barco sobre el Sena. Aquella fue increíble, la verdad.

Entre prueba y prueba, paseamos por París, sin colas, sin el agobio de ver nada en concreto. Iba a decir tranquilamente, pero este marío mío es muy de optimizar el tiempo y recorrimos toda la ciudad a golpe de zapatilla y algún que otro ticket de metro. Louvre, Montmartre, Pompidou, Campos Elíseos, Jardines de Luxemburgo…

Esta foto es de Nicolás ¡a ver si se anima a hacer más!

Montamos por primera vez en la noria que hay entre el Louvre y los Campos Elíseos. Desde allí  hay unas vistas espectaculares de la ciudad.

Me quedo con ganas de volver a visitar el Musée d’Orsay, que es el que más me gusta.

Esta vez nos alojamos cerca de la estación Montparnasse, y fue todo un acierto. BoB Hotel & coworking es un hotel pequeño pero decorado al detalle. Tiene el espacio muy optimizado, esta limpísimo y el trato es muy bueno.

Pero hubo una cosa en especial que me gustó de este hotel. De entre los azulejos de la ducha salían unas lucecitas que parecían estrellas, súper relajantes. No sé si me miraría ojiplático el albañil si se lo propongo para una próxima reforma en casa…pero me dejaron impresionada.


Una de las noches cenamos en un restaurante que se llama Augustin Bistrot, os dejo aquí el enlace, súper recomendable. Por el ambiente, por la cena, por el trato…

Como siempre que viajo, me quedo con la pena de no saber más sobre fotografía, de tener más tiempo, de parar… pero lo cierto es que esta vez el viaje iba enfocado a otro tema, algunas de este post son del móvil -cara de desastre-.

Me propongo y prometo aquí -por si es más efectivo- mejorar en la fotografía.

 

¡À bientôt!

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