Pongamos que uno de esos puntos es mi amiga Carmiña, y el otro soy yo. La línea que une esos puntos comenzó en un curso de jazz en Zarautz, en el año 2005. El mismo momento y lugar donde conocí a quien hoy es mi marido. Tenemos algunos amigos en común y hemos coincidido en alguna ocasión más. Pero en ninguno de esos momentos fui capaz de descubrir el tesoro que había delante de mí. Sí, tesORO.

carmina-dovale-3

El año pasado tuve que examinarme de cinco asignaturas de un master. Entré por primera vez en un aula lleno de estudiantes con apuntes perfectamente subrayados, encuadernados y esquemas maravillosos. Digamos que estaba en un mundo nuevo (14 años de conservatorio, poco tienen que ver con el ambiente universitario al uso). Un mundo nuevo y sola.

Era el momento y lugar perfecto para reencontrarme con Carmiña. Nosotras con los apuntes justo-justo impresos y leídos, fuimos a cubrir el expediente, aunque todo hay que decirlo, sacamos notazas. Y esa línea entre dos puntos que había empezado hacía 9 años, empezó a alargarse y hacerse más consistente. O digamos que otra historia comenzó de nuevo con nuestros dos puntos.

Una Carmiña a la que, como a mí, no le da la vida y se sigue apuntando a cosas. Va corriendo de un lado a otro, cursa varios master, hace una tesis, da clases en la universidad, y toca la viola.

carmina-dovale-1

Desde entonces, la considero una de las personas más maravillosas que conozco.

Carmiña es de esas personas que brilla y hace brillar, desde el primer segundo que la conoces.

 

carmina-dovale-25

Carmiña es de esas personas que brilla y hace brillar, desde el primer segundo que la conoces. Siempre tiene palabras graciosas para denominar momentos duros, pesados o descontrolados. Es tierna, cariñosa, y de esas personas a las que les puedes confiar cualquier cosa, y que, a la vez, te hacen sentirte útil, porque te hace cómplice de sus historias, que por duras que sean, les quita hierro contándolas en clave de humor.

Carmiña lleva los labios pintados de colores fuertes, y se ríe por todo y de todo. Es una actitud que admiro enormemente.

Carmiña es gallega y vasca.

Carmiña es auténtica y me inspira.

carmina-dovale-55

Carmiña es muy gamberra y divertida.

carmina-dovale-38

A Carmiña le chifla Chillida, y su tesis doctoral está dedicada al escultor vasco.

carmina-dovale-8

Y, además de todo eso, hace estas preciosidades. Este dibujo es uno de los que más me gustan, y creo que lo hizo cuando ocurrieron los atentados en París en noviembre de 2015.

1506746_10208374183659003_111524463839738874_n

Entre dos puntos. Como buena arquitecta todo está perfectamente estudiado y pensado.

316383_10201237956017772_709408332_n

Y aquí os dejo unas palabras de Carmiña sobre sus dibujos.

“Nuestra vida se puede resumir en un largo camino, donde el punto del comienzo sería el nacimiento, y el del final, en cambio, la muerte. Bueno, pues yo he preferido prestar atención a los pequeños caminos, al camino de un día, de unas horas o de unos minutos”

“Una de las cosas buenas que tiene componer en pequeños momentos, es que siempre hay un punto nuevo donde proponer la opción de volver a empezar”

“Los caminos, por el hecho de ser cortos en cuestión de tiempo, no tienen por qué tener menos curvas. En algunos momentos, por ejemplo, la tierra que pisamos influye en el camino, de algunos caminos, además, es imposible escapar. Una de las cosas buenas que tiene componer en pequeños momentos, es que siempre hay un punto nuevo donde proponer la opción de volver a empezar”.

Hasta ayer, tenía una joya en casa que nos regaló en nuestra boda, un cuadro pintado con los dedos. Hoy ya tengo dos. Ayer, de visita en casa, pintó este lienzo mientras Niko cantaba al piano. Momentazo.

carmina-dovale-56

carmina-dovale-57

carmina-dovale-67

carmina-dovale-68

carmina-dovale-69

carmina-dovale-70

carmina-dovale-71

carmina-dovale-78

carmina-dovale-79

¡Graciñas bella!

#bipunturenartean #entredospuntos #entredeuxpoints

 

CompartirPin on PinterestShare on FacebookTweet about this on Twitter